El blog
del hotel Relais Montmartre de París

Descubrir París a pie: otra forma de viajar

Cuando se prepara un viaje a París, a menudo se piensa en el metro, los autobuses o los taxis para desplazarse de un monumento a otro.

Sin embargo, caminar sigue siendo una de las mejores formas de descubrir la capital.

Más allá de su interés práctico, permite vivir una experiencia totalmente diferente del viaje. Se reduce el ritmo, se observa más el entorno y se descubren lugares que probablemente nunca se habrían notado de otra manera.

En París, algunos de los descubrimientos más bonitos se encuentran precisamente entre dos lugares turísticos.

Por qué París se presta especialmente bien a recorrerla a pie

No todas las grandes ciudades se descubren fácilmente a pie.

París es una de las excepciones.

La mayoría de los barrios tienen una fuerte identidad, las distancias suelen ser razonables y cada calle cuenta una parte de la historia de la ciudad.

Caminar permite así conectar de forma natural los distintos lugares de interés.

Entre la Ópera y Montmartre, entre los muelles del Sena y el Louvre o entre los jardines y las plazas históricas, el trayecto suele resultar tan interesante como el propio destino.

Esta proximidad anima a explorar más y a salirse de las rutas más clásicas.

Ver lo que nunca se aprecia desde el metro

El transporte público permite ahorrar tiempo.

Pero a veces te hacen perderte lo que da encanto a una ciudad.

Cuando se camina, se aprecian mejor los detalles:

  • las fachadas antiguas;
  • los patios ocultos;
  • las pequeñas tiendas;
  • los mercados de barrio;
  • los pasajes discretos;
  • las plazas que suelen pasar desapercibidas en las guías turísticas.

Estos descubrimientos inesperados suelen convertirse en los recuerdos más memorables de una estancia.

Además, ofrecen una visión más auténtica de la ciudad.

Un ritmo más agradable para descubrir un barrio

Viajar a pie también permite adoptar otro ritmo.

Ya no se trata solo de encadenar una visita tras otra.

Uno se toma más tiempo para detenerse, sentarse en una terraza, observar la vida local o modificar su itinerario según le apetezca.

Este enfoque funciona especialmente bien en barrios como Montmartre.

Sus calles, sus escaleras y sus pequeñas plazas invitan de forma natural a dar un paseo sin prisas.

De hecho, es difícil descubrir plenamente el barrio sin tomarse el tiempo de pasear.

Una forma sencilla de reducir el impacto medioambiental durante la estancia

Optar por desplazarse a pie también tiene un interés medioambiental.

Aunque París cuenta con una red de transporte muy eficaz, caminar sigue siendo el medio de desplazamiento con menor impacto.

Para los viajeros que deseen adoptar un enfoque más responsable durante su estancia, suele ser una de las medidas más sencillas de poner en práctica.

Y, al contrario de lo que se suele creer, no hace falta cambiar por completo el programa.

Unos cuantos trayectos a pie ya pueden marcar la diferencia.

Los paseos más bonitos a los que se puede acceder desde Montmartre

Una de las ventajas de alojarse en Montmartre es la posibilidad de acceder fácilmente a varias rutas especialmente agradables.

Por ejemplo, se puede:

  • bajar hacia los Grandes Bulevares;
  • llegar a la Ópera Garnier;
  • descubrir los pasajes cubiertos del distrito 9;
  • recorrer las calles de Abbesses;
  • explorar los barrios vecinos, como Pigalle o la Nueva Atenas.

Estos paseos permiten descubrir las distintas facetas de París sin necesidad de utilizar el transporte público.

Cada itinerario ofrece un ambiente diferente y permite observar la ciudad desde otro punto de vista.

¿Hay que hacerlo todo a pie?

No necesariamente.

El objetivo no es renunciar al transporte público.

París sigue siendo una gran ciudad y algunas distancias justifican plenamente el uso del metro o del autobús.

La idea es más bien encontrar un equilibrio.

Caminar cuando resulte agradable y conveniente. Utilizar el transporte público cuando el trayecto sea demasiado largo o cuando permita ahorrar un tiempo precioso.

Esta combinación suele ser la mejor solución para disfrutar plenamente de la ciudad.

Una ciudad que se descubre entre los monumentos

En una primera visita a París, es natural querer visitar los lugares más conocidos.

Pero la capital no se reduce a sus monumentos.

Gran parte de su encanto reside en las calles por las que se camina para llegar a ellos.

Si te tomas tu tiempo para pasear, descubrirás una ciudad más viva, más humana y, a menudo, más sorprendente.

Esto también explica por qué muchos visitantes vuelven regularmente a París sin tener nunca la sensación de haberlo visto todo.

Tomarse el tiempo para descubrir París de otra manera

Pasear por París no es solo una forma de desplazarse.

Es una forma de descubrir la ciudad de otra manera.

Se reduce el ritmo, se observa más y se deja más espacio para lo imprevisto.

En un barrio como Montmartre, este enfoque cobra todo su sentido.

Permite disfrutar plenamente del ambiente del barrio al tiempo que se adopta una forma más sencilla y responsable de viajar.

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Viajar de forma más responsable es un tema que se plantea cada vez con más frecuencia.

Sin embargo, muchos viajeros tienen la impresión de que deben cambiar por completo sus hábitos para reducir el impacto de su estancia. Elegir alojamientos muy específicos, renunciar a ciertas actividades o replantearse por completo su forma de viajar.

Es una pregunta que se hacen muchos viajeros antes de organizar su estancia en París.

¿Es mejor dedicar unas horas a Montmartre o reservar varios días para descubrir el barrio? La respuesta depende, evidentemente, de tus intereses, pero también de tu forma de viajar.

Cuando se prepara un viaje a París, suele surgir una pregunta incluso antes de pensar en las visitas turísticas o los restaurantes: ¿cómo llegar fácilmente al hotel?

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