El blog
del hotel Relais Montmartre de París

¿Se puede disfrutar de verdad de París durante un viaje de trabajo?

Cuando se tiene previsto un viaje de negocios a París, la prioridad suele ser siempre la misma: reuniones, citas con clientes, eventos o cursos de formación.

En este contexto, muchos viajeros piensan que no tendrán tiempo para descubrir la ciudad.

Sin embargo, disfrutar de París durante un viaje de negocios no significa necesariamente dedicar un día entero a hacer turismo. A menudo, basta con unas pocas horas bien aprovechadas para convertir un simple viaje de negocios en una estancia más agradable.

Pero hay que saber cómo aprovecharlas.

La mayor trampa: esperar a tener un día entero

Muchos viajeros de negocios caen en la misma trampa.

Piensan que se necesita un día completo para visitar un barrio, descubrir un museo o disfrutar de la ciudad.

El resultado: no organizan nada y acaban pasando toda su estancia entre el hotel, el transporte y sus citas.

La realidad suele ser diferente.

En París, con una o dos horas ya se puede descubrir un barrio, disfrutar de un bonito paseo o visitar un lugar emblemático.

El objetivo no es verlo todo. Se trata simplemente de aprovechar el tiempo disponible.

Aprovechar los ratos muertos en lugar de buscar tiempo libre

Los viajes de negocios suelen incluir muchos momentos que se subestiman.

Por ejemplo:

  • una llegada a última hora de la tarde antes de una reunión al día siguiente;
  • una tarde libre tras una jornada de trabajo;
  • unas horas antes de coger un tren o un avión;
  • una cita cancelada;
  • una mañana libre antes de un evento.

Tomados por separado, estos ratos a veces parecen demasiado cortos.

Sin embargo, si se suman a lo largo de varios días, suman varias horas que se pueden dedicar a descubrir la ciudad.

La idea, por tanto, no es encontrar tiempo libre, sino aprovechar de forma inteligente el que ya tenemos.

Elegir un barrio que facilite los desplazamientos

La elección del hotel también juega un papel importante.

Cuando un hotel se encuentra en una zona dedicada exclusivamente a oficinas, las posibilidades de descubrir la ciudad suelen ser limitadas una vez finalizada la jornada laboral.

Por el contrario, hay barrios que permiten disfrutar de París en cuanto se dispone de un poco de tiempo.

Montmartre es uno de esos barrios.

Un paseo por las calles de Abbesses, una cena en un restaurante del barrio o una subida al Sacré-Cœur se pueden organizar fácilmente sin necesidad de preparación especial.

Esta proximidad simplifica considerablemente las cosas cuando se tiene una agenda apretada.

Disfrutar de las tardes de otra manera

Tras una jornada de trabajo, a menudo es grande la tentación de ir directamente a la habitación.

Sin embargo, suele ser por la noche cuando París revela otra faceta de su ambiente.

Sin necesidad de planificar nada complicado, hay varias opciones para disfrutar de la ciudad:

  • cenar en un restaurante de barrio;
  • dar un paseo por una zona animada;
  • asistir a un espectáculo;
  • descubrir una cafetería o un local recomendado por los parisinos;
  • simplemente pasear por las calles de París.

A veces basta con una hora para cambiar por completo la percepción que uno tiene de un viaje de trabajo.

¿Es imprescindible visitar los grandes monumentos?

No necesariamente.

Cuando se dispone de poco tiempo, querer visitar a toda costa los lugares más concurridos puede incluso resultar contraproducente.

Las colas, los desplazamientos y la organización necesaria pueden consumir rápidamente varias horas.

En algunos casos, un paseo por un barrio animado resulta más agradable que una visita a toda prisa.

Esto no significa que haya que evitar los grandes monumentos, sino simplemente adaptar las expectativas al tiempo del que realmente se dispone.

El «bleisure»: una tendencia que se afianza de forma duradera

Desde hace varios años, cada vez más viajeros alargan sus viajes de negocios unas horas o unos días para descubrir su destino.

Esta práctica tiene un nombre: el «bleisure», contracción de «business» y «leisure».

La idea es sencilla.

Puesto que ya se ha programado un viaje, ¿por qué no aprovechar la ocasión para descubrir la ciudad en la que nos alojamos?

Esta tendencia afecta hoy tanto a los viajeros internacionales como a los profesionales franceses que viajan con regularidad.

Algunas ideas concretas en torno a Montmartre

Si tu agenda te deja unas horas libres, hay varias actividades que se pueden encajar fácilmente en un viaje de negocios.

En menos de una hora, es posible:

  • llegar al Sagrado Corazón;
  • descubrir el barrio de Abbesses;
  • dar un paseo por la calle Lepic;
  • admirar los viñedos de Montmartre;
  • disfrutar de las vistas de París desde la colina.

Si dispones de medio día, también puedes visitar el Museo de Montmartre o descubrir varios barrios cercanos.

Lo interesante es poder adaptar fácilmente las actividades al tiempo del que realmente se dispone.

Un viaje de negocios también puede convertirse en un buen recuerdo

La mayoría de los profesionales recuerdan sobre todo las reuniones y citas que marcaron el ritmo de su viaje.

Pero los recuerdos más agradables suelen estar relacionados con los momentos vividos fuera del ámbito profesional.

Una cena en una calle animada, un paseo al atardecer o un descubrimiento inesperado a veces dejan más huella que un día entero de trabajo.

Disfrutar de París durante un viaje de negocios no requiere necesariamente mucho tiempo.

A menudo basta con unas pocas horas bien aprovechadas para convertir un simple viaje de negocios en una experiencia más enriquecedora.

Y cuando uno se aloja en un barrio como Montmartre, estas oportunidades rara vez están muy lejos.

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Viajar de forma más responsable es un tema que se plantea cada vez con más frecuencia.

Sin embargo, muchos viajeros tienen la impresión de que deben cambiar por completo sus hábitos para reducir el impacto de su estancia. Elegir alojamientos muy específicos, renunciar a ciertas actividades o replantearse por completo su forma de viajar.

Cuando se prepara un viaje a París, a menudo se piensa en el metro, los autobuses o los taxis para desplazarse de un monumento a otro.

Sin embargo, caminar sigue siendo una de las mejores formas de descubrir la capital.

Es una pregunta que se hacen muchos viajeros antes de organizar su estancia en París.

¿Es mejor dedicar unas horas a Montmartre o reservar varios días para descubrir el barrio? La respuesta depende, evidentemente, de tus intereses, pero también de tu forma de viajar.

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